Queen Emeraldas, vol. 2, de Leiji Matsumoto

Queen Emeraldas, vol. 2, de Leiji Matsumoto

3 marzo, 2021 0 Por Alberto Martin

Con motivo de la nueva edición completa, Leiji Matsumoto fue entrevistado para hablar de su obra, por supuesto, y de su arte. Aunque la entrevista es breve, contiene ciertas perlas de información que son imprescindibles para los amantes de su obra y, sobre todo, para comprender cómo debemos leerla. En concreto, hay unas cuantas líneas que sintetizan a la perfección las claves para interpretar el conjunto de sus mangas: «Todas estas historias están interconectadas. […] Todo está conformado como una gran historia: los vínculos creados en generaciones anteriores siguen vigentes en la era espacia. Todo está vinculado entre sí. Tenemos amistades y relaciones amorosas de generaciones pasadas viajando ahora por el espacio. Es una gran historia que aún no tiene final».

Creo que esto expresa, de manera inmejorable, esa idea del leijiverso que os comentaba en la anterior reseña donde os hablaba del primer volumen de este imprescindible manga: sus obras comparten nexos de unión, más fuertes o más débiles, pero presentes de forma evidente. Para Matsumoto, sus historias siempre estarán por acabar, por finalizar: esa sensación de inacabado es lo que los dota de un halo de eternidad. Las aventuras de Emeraldas (como las de Harlock y compañía) son como el propio universo: infinitas y ,por ello, nunca pueden cerrarse, sólo pueden expandirse a través de los ecos de los diferentes universos creados por Leiji Matsumoto. No tienen final. Ni lo deseamos, podríamos añadir. Porque cuando cerremos este segundo volumen, en nuestra imaginación Emeraldas seguirá surcando los mares estelares durante toda la eternidad, superando todos los obstáculos que se interpongan en su camino y ayudando a todos aquellos que crea merecedores de su ayuda.

En Queen Emeraldas sobrevuelan, de manera permanente, los grandes lances, los valientes duelos, la victoria de los grandes valores y determinaciones… La aventura con mayúsculas: eso nos espera si nos subimos a bordo del Queen Emeraldas. En este segundo volumen, Matsumoto se centra de manera clara en Emeraldas, dejando de lado a Hiroshi Umino, quien en el primer volumen compartía protagonismo junto a la pirata espacial. De esta manera, este cierre del manga nos va a desvelar algunas de las claves del viaje de su protagonista por el océano espacial y, ante todo, nos va a dejar un dibujo más completo de la personalidad de Emeraldas: un personaje fascinante, atrayente, que es capaz, por sí solo, de llenar páginas y páginas con su firme voluntad.

Y Matsumoto nos vuelve a enamorar con un dibujo que sabe contraponer, de manera excepcional, la inmensidad del espacio a la pequeñez de las naves y sus tripulantes; la etérea presencia de lo infinito ante la contundencia de las naves que lo surcan; la oscuridad del espacio ante la luminosidad de las estrellas que lo componen. El mangaka sabe jugar de manera impecable con esta contraposiciones para crear algunas de las imágenes más bellas que la ciencia ficción nos ha podido regalar.

Si todo ello no fuera suficiente, debemos tener en cuenta que esta excelente edición llevada a cabo por Satori Ediciones viene completada por dos historias independientes en las que, en una de ellas (cargada de un gran sentido del humor),nos vamos a reencontrar con uno de los personajes más famosos del mangaka. Y, por supuesto, por la entrevista mencionada en el inicio de esta reseña.

El punto y final a Queen Emeraldas es, en realidad, un punto y seguido: uno que regala al lector no sólo una serie de aventuras protagonizadas por uno de los personajes más fascinantes de Leiji Matsumoto, sino también la posibilidad de hacer florecer, en su imaginación, las innumerables aventura por contar de Emeraldas. Porque al final, Matsumoto nos quiere hacer partícipes de su imaginación, como si fuéramos parte de esa gran familia de historias que navegarán, de generación en generación, por los mares del espacio.