Una fresca vuelta de tuerca al survival horror más clásico.
El estudio colombiano Team Vultures debuta en la escena indie con una propuesta que rebosa nostalgia por los títulos de zombies de los años 90, a la par que los complementa con mecánicas jugables hasta ahora ajenas al género. ¿Queréis saber qué ocurriría si una malvada corporación farmacéutica videojueguil decidiera experimentar genéticamente con híbridos entre las sagas Resident Evil y X-Com? Pues ven con nosotros, que te lo contamos.
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En Vultures: Scavengers of Death nos ponemos en la piel de dos agentes de un grupo de combate especial llamado Vultures, que deben hacer frente a un brote infeccioso desatado en la ciudad. Se trata de una extraña y sospechosa enfermedad que hace que los afectados se conviertan en muertos vivientes sedientos de sangre. ¿Nos resulta familiar esta trama? Obviamente. ¿Nos encontramos literalmente ante una versión renombrada del equipo S.T.A.R.S. y una reescritura de los terribles hechos acaecidos en Raccoon City? Si. ¿Nos molesta? Nada más lejos de la realidad.
Este videojuego constituye el debut de un pequeño estudio de Bogotá integrado solamente por dos personas. Sus creadores, Giovanni y Mateo, nos invitan sin ningún disimulo a un viaje impregnado de nostalgia. El juego rebosa amor por la saga Resident Evil, y concretamente por sus primeras entregas de finales de los 90 del siglo pasado. Pero además, se ha tenido el acierto de aderezar esta fiel reproducción de los gráficos, sonidos y controles de los videojuegos en los que se inspira con la inclusión de unas mecánicas de combate sorpresivas: los enfrentamientos con los infectados transcurren en una cuadrícula, y se desarrollan por turnos, con todo el despliegue habitual en el género de sagas como X-Com, por la cuál el Team Vultures tampoco esconde su admiración en ningún momento.

El juego nos ofrece una perspectiva isométrica de la acción, centrada en el personaje que estemos controlando en cada momento. En la configuración por defecto, además, tendremos un control muy limitado de la cámara, lo cual contribuye al efecto de «cámara fija» tan característico de los juegos y tiempos a los que homenajea. La exploración transcurre a través de un sistema de turnos, que en esta fase del gameplay sirve básicamente como medida del paso del tiempo, para que se vayan aplicando ciertos efectos de estado que podemos sufrir en nuestros enfrentamientos con los zombies. Una vez nos encontramos con algún infectado (que casi nunca estará solo, todo sea dicho), y en el momento en el que somos detectados, comienza el combate por turnos propiamente dicho, con los zombies y nuestro protagonista ubicados donde estuvieran en ese momento. A partir de ahí, tendremos a nuestra disposición dos tipos de «divisa» temporal: puntos de movimiento y puntos de acción. Su uso se sobreentiende por su nombre: los puntos de movimiento nos marcarán las zonas de la cuadrícula de combate que podemos alcanzar en el turno, y los de acción, los ataques que podemos hacer, las puertas que podemos abrir, y otras acciones como empujones a enemigos u objetos o intercambios de lugar con ellos. Si conseguimos superar a la horda (y ya os decimos que no va a resulta nada fácil en ningún momento del juego), volveremos a seguir explorando los escenarios consumiendo sólo puntos de movimiento. Si hemos adquirido algún estado alterado durante el combate, se seguirá aplicando turno tras turno, que transcurre en base al desplazamiento que vaya haciendo nuestro personaje, hasta que acabe el efecto.
La componente estratégica y táctica del juego es de capital importancia. Vultures no perdona el más mínimo desliz, y tendremos que pensárnoslo una o dos veces antes de realizar cualquier movimiento, disparar cualquier munición o utilizar cualquiera de los objetos consumibles que iremos encontrando en los escenarios. El título se ha planteado con una dificultad a la altura de la década a la que homenajea, y esto puede resultar un handycap para llegar al público actual. Para los jugadores de huesos amarillos y que ya peinen alguna que otra cana esto probablemente sea un soplo de aire fresco entre tanta experiencia balsámica como las que inundan nuestras bibliotecas digitales hoy en dia.

A nivel gráfico el juego parece directamente sacado de un Pentium 2 de la época. El modelado de los personajes y escenarios nos teletransporta a otra época, y las fases de exploración se sienten como una reinterpretación de los primeros Resident Evil con otra perspectiva. El sistema de menús y los controles del juego están diseñados única y exclusivamente para ser jugado con teclado y ratón, por lo que si estabais pensando en disfrutar del título en vuestra Steam Deck, ya os avisamos de que actualmente esta opción no es nada aconsejable. Quizá llegue algún parche en el futuro que adapte mejor los controles a mando, pero por ahora la mejor y más efectiva forma de disfrutar de verdad de este juego es frente al PC y sus más vetustos periféricos de control.

El apartado sonoro del juego es, en mi humilde opinión, el que cuesta más trabajo disfrutar a día de hoy. Se entiende el esfuerzo integral que hace el juego por retrotraernos a una experiencia pura de videojuego de finales del siglo XX, pero en este caso la nostalgia no basta para superar la incomodidad de tener que escuchar unas voces que parecen salir del altavoz interno de una CPU comida de polvo como las que todos teníamos bajo la mesa en nuestra adolescencia o infancia. Las «voces» (me cuesta trabajo llamarlas así) son ruidos distorsionados que estorban más que aportan, y por mi parte hubiera perdonado algo de modernidad en este aspecto. La banda sonora, por su parte, cumple sin estridencias.

Para concluir, diremos que Vultures: Scavengers of Death es un más que notable debut en la industria para un equipo integrado por tan solo dos personas. En él se aprecia un amor por las entregas originales de sagas como Resident Evil y X-Com que lo impregna todo, acompañado de un potencial increíble de aportar nuevas ideas a ambos géneros, habiendo combinado de una manera magistral los aspectos de ambos que los hacen tan adictivos y disfrutables. Estamos deseando ver qué más puede hacer el Team Vultures después del éxito que, estamos seguros, va a suponer este su primer título.
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Vultures: Scavengers of Death
17,49€A Favor
- El combate táctico por turnos le sienta de maravilla al género.
- Sus gráficos noventeros disparan la nostalgia.
- La ambientación perfecta que huele a Raccoon City.
En Contra
- Dificultad desbalanceada.
- El apartado sonoro se hace áspero hoy en día.
- Controles pensados exclusivamente para teclado y ratón.






