Lo bueno de los juegos indies, lo que realmente me flipla de ellos, es que nacen con exactamente 0 expectativas. Uno esta en casa tranquilamente tomándose un cola-cao y mientras se limpia del bigote los grumillos del primer sorbo y de repente, de la nada, le llega a la cabeza la idea más loca, y a la vez la que puede se más brillante, para hacer un juego. Y se pone a picar código, o como se hagan ahora los juegos, y no descansa hasta que esta terminado…y si resulta que no funciona NO PASA ABSOLUTAMENTE NADA, por que sencillamente…nadie esperaba que fuera la ultima coca-cola del desierto. Por eso el panorama indie nos sorprende casi a diario con nuevas y divertidas, y locas porque no, propuestas con las que saciar nuestro aburrimiento y Demond Lord: Just a Block es un ejemplo perfecto de esto que digo y si no te lo crees…bueno pues sigue leyendo.
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En Demond Lord: Just a Block somos el malo, cero sorpresas, el nombre ya nos da una pista de ello. Hemos perdido nuestro trono del mal derrotados por un gran heroe y para colmo de males la malvada emperatriz dragón se ha hecho con nuestro impero. ¿Pero que clase de Señor demoníaco seríamos si no fuésemos capaces de resucitar y buscar venganza? Así que hemos hecho lo propio y hemos vuelto a la vida pero nos llevamos la sorpresa de que tras hacernos corpóreos de nuevo somos solo una triste cabeza ya que Lady Dragón nos separó la cabeza de nuestro cuerpo (chica lista). Así que nuestra misión de recuperar nuestro trono y conseguir nuestra venganza se nos va a poner un poco cuesta arriba. Esta es la premisa del juego, no hay más, en serio. No hay una enrevesada historia, ni unos personajes carismáticos, ni un profundo lore escrito en las bases de los jarrones. Solo avanzar, luchar, recuperar nuestros poderes, reunir a nuestros malvados ayudantes en nuestra base.
Y sobre esa premisa YuWave, que así hace llamar el padre de la criatura, nos monta un divertidísimo roguelite de acción. Y como todo roguelite que se precie contiene todos y cada uno de los elementos propios de este genero. Niveles procedurales, muchos enemigos, armas, muchas habilidades, muchas muertes desesperantes, muchas victorias épicas y así, run tras run, vamos mejorando a nuestro personaje hasta que llegamos al nivel final donde matamos al monstruo final y terminamos el juego…pero este final normalmente suele ser solamente el principio de lo que realmente es el juego, el post game. Como veis Demond Lord: Just a Block no se deja nada en el cajón y prácticamente es un checklist de lo que todo buen roguelite debe tener. Pero la gran diferencia de este juego es la manera en que implementa la jugabilidad en todas esas características. Estamos ante un roguelite táctico en donde nuestros movimientos cuentan más que nuestros reflejos, ya que el mundo se mueve solamente cuando tu te mueves.
Los niveles esta formados por una gigantesca cuadricula, cual tablero de ajedrez, y nosotros, y lo enemigos, ocupan una casilla de ese gran tablero. Cuando nosotros nos movemos un espacio o atacamos, nuestros enemigos harán lo propio. Por lo que tendremos que tener en cuenta que acción vamos hacer, si nuestro movimiento hará que el enemigo más cercano se acerque y ataque, o si ese proyectil que viene casilla a casilla nos impacte o no. Nuestra pericia con el mando y nuestros reflejos aquí se cambian por pura y dura estrategia. Pero no creáis que es un juego lento, para nada. El juego pese a ir casilla a casilla en ocasiones toma un ritmo absolutamente trepidante. Porque ademas de avanzar podemos atacar, golpeando a los enemigos con nuestra cabeza, podemos hacer parrys, bloqueos o contraataques brutales… todo esta en dominar bien el ritmo e ir conociendo y dominando las distintas habilidades que vamos ganando y que pueden hacer que uno solo de nuestros movimientos desencadene una serie de combos de destrucción en cadena de proporciones, en ocasiones, inesperadas. Si lo hacemos bien no serán pocas las ocasiones en las que el juego será capaz de hackear nuestro cerebro y cuando terminemos una run pensar que en lugar de estar ante un juego por turnos hemos estado ante un juego de acción real.
Su corazón roguelite también esta presente en los distintos caminos que podemos tomar durante nuestras run, habrán fases accesibles solo en determinados momentos, cuya puerta de entrada solo será posible si se cumplen ciertas condiciones y que nos darán acceso a fases distintas que hacen variar, si no el rumbo de la historia, si aportan variedad al juego evitando así la sensación de estar repitiendo una y otra vez las mismas fases.
Por la parte gráfica el juego tiene poco que mostrar. Unos gráficos con un estilo cartoon, muy coloridos y que cumplen perfectamente con su función. No voy a estas alturas no vamos a engañar a nadie y solo tenéis que mirar las fotos adjuntas para que veáis que el juego no es una joya del pixel art, pero también es cierto que su apartado artístico es funcional y, porque no decirlo, al final es lo que pide el juego. Al igual que el apartado sonoro. La música acompaña, es simpática y los efectos de sonido son los justos y necesarios.
Demond Lord: Just a Block es toda una sorpresa. Es ese tipo de juegos que nunca imaginarías que te podrían tener atado a tu Deck hasta las 3 de la mañana. Una idea loca, fresca, brillante y sorprendente, y que es generalmente lo que solemos buscar en un juego indie.
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