Análisis WILLY JETMAN: LA VENGANZA DE ASTROMONKEY | Videojuegos,Análisis,Noticias

Análisis WILLY JETMAN: LA VENGANZA DE ASTROMONKEY

Nintendo Switch

Seguro que muchos jugadores que peinen canas recordaran la era dorada de las recreativas y la multitud de juegos de plataformas que por aquel entonces tenían el objetivo de acabar con nuestro surtido de monedas de 25 pesetas. Para todos ellos tengo una noticia buena y otra mala. La mala es que seguramente tengas menos pelo que entonces y puede que hasta peor humor. Pero la buena es que ya no tienes que echar de menos aquella época lúdicamente hablando ya que por suerte cada vez son más los desarrolladores que con la excusa de traer a la palestra lo retro nos dan títulos muy cuidados con estética píxel art y con toda la diversión de antaño. Este es el caso de Willy Jetman La Venganza de Astromonkey,  la sorprendente opera prima del estudio  Last Chiken Games afincado en Barcelona y que se ha lanzado en PS4, Steam y Switch (versión esta última a la que en No Es País para Frikis hemos tenido acceso) y que es el exponente perfecto de cómo los juegos de hoy en día pueden ser el mejor puente entre dos eras.

Cuando uno se acerca un juego de plataformas y aventuras como Willy Jetman enseguida va a detectar el mimo que sus creadores han puesto en el juego. Partiendo de la base un humor hilarante, al juego no le duelen prendas en ponernos desde el inicio en lo más absurdo: un mono astroespacial que se encuentra evacuando el vientre en el baño de su nave choca en un planeta causando un desastre medioambiental mientras el bueno de nuestro protagonista: Willy, un trasunto de astronauta-barrendero espacial, debe gestionar estos residuos para ayudar a los lugareños. Los diálogos que nuestro héroe va teniendo con Gladys, la IA de su nave recuerdan por momento a otros guiones divertidos como The Messenger, el cual ya tratamos aquí en su día, y que este Willy Jetman vuelve a traer a la memoria con guiños como ese tan genial de la Peach Store.

Las mecánicas del juego son acertadamente simples: tendremos que gestionar nuestro jetpack autorrecargable para desplazarnos por las plataformas de cada fase mientras recogemos los residuos repartidos y damos cuenta de ellos. Su manejo será sencillo y nos obliga a jugar con el timing del impulso, en un vuelo casi como si se tratara del Flappy Bird pero con más control por nuestra parte.  Como no podía ser todo tan fácil, además del propio escenario que nos pondrá las cosas difíciles con obstáculos como pinchos, zonas tóxicas, trampas de fuego…también tendremos una legión de enemigos que habitan este poco amable planeta  y que tratarán de acabar con nosotros.

Controlar el timing del impulso de nuestro jetpack será una de las mecánicas clave de este juego.

Por suerte para Willy contaremos con un arsenal a nuestra disposición que podremos ir ampliando por medio de mejoras y de nuevas armas que encontraremos a través de la historia o en los propios escenarios. Estas armas pueden subir de nivel canjeándolas por recursos obtenidos en nuestras aventuras, gracias al uso de tiendas repartidas en cada uno de los distintos niveles. Obtener las mejoras no será coser y cantar ya que el farmeo de recursos está bastante equilibrado y ayuda a dar sensación de progreso en nuestro viaje. Este progreso y desbloqueo de armas junto a los niveles del propio personaje imprime un toque metroidvania al juego inequívoco, ya que por ejemplo no podremos destruir una vegetación que impide el paso sin hacernos antes con el lanzallamas. No es solo lo único a destruir ya que si bien no estamos ante escenarios demasiado interactivos, más allá de entradas a grutas o puertas a estancias colocadas aquí y allá, tendremos por ejemplo ciertos elementos destruibles como rocas algunas construcciones de madera de la Aldea Gravonita, una de las fases del juego. Y además el volver a visitar zonas puede ayudar además a encontrar áreas ocultas con coleccionables que aumentan la duración del juego, con lo que pulgares arriba en este sentido.

El farmeo necesario para mejorar nuestro equipo dará ese toque metroidvania que siempre es bien recibido.

Donde el juego no brilla tanto es en las mecánicas de combate ya que la IA de los enemigos es poco desafiante. Por otro lado tenemos indicativos visuales de la vitalidad de enemigos así como la numeración sobreimpresa del daño que hacemos o recibimos, que suponen más un elemento extraño en pantalla que una ayuda real. La IA no es lo único que desluce ya que a pesar de tener un buen puñado de enemigos (incluyendo ciertos bosses), su diseño tiene luces y sombras y muchas veces parece que estemos ante un pastiche de ideas que mezclan aliens y robots de juegos de ciencia ficción con otros mobs que parecen sacados de la fantasía épica o el terror.

El diseño de los escenarios da en la diana con su limpieza, además de lucir un pixel art muy cuidado y tener una variedad de fases a tener en cuenta. Cambiar a una zona de agua, o a un al interior de una estructura entre tanto paisaje alienígena o gruta es una bocanada de aire fresco que se agradece. También es cierto que la escasez de elementos, que juega a favor del plataformeo con el jetpack, hace que sobre todo en el modo portátil de Nintendo Switch veamos a un personaje en ocasiones algo minúsculo. El apartado sonoro sigue la tónica habitual de estos juegos, cumpliendo tanto en efectos como en música aunque esta por momentos es algo machacona.

El diseño de niveles y su estética pixel es lo mejor del juego.

Willy Jetman La Venganza de Astromonkey no va a marcar una época en el género pero es una excelente carta de presentación para el primer proyecto profesional de Last Chicken Games. Los amantes de los plataformas tienen un juego divertido tanto en su control como en el guión que tiene que apuesta por una identidad propia frente a los grandes referentes del género.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imágenes del articulo cedidas por Badlands Games, a través de presskits. Los logotipos y marcas que aparecen en ellas son propiedad de sus respectivos dueños y son utilizadas aquí únicamente con fines ilustrativos.

 

 

WILLY JETMAN: LA VENGANZA DE ASTROMONKEY

7.3

Historia

6.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Diseño Artístico

7.5/10

Diseño de Sonido

7.0/10

A Favor

  • El timing control del jetpack es un acierto
  • El humor gamberro le va como anillo al dedo
  • El progreso

En Contra

  • No destaca su apartado sonoro
  • El diseño de enemigos es algo inconsistente
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