Análisis de Disgaea 6: Defiance of Destiny

Análisis de Disgaea 6: Defiance of Destiny

20 julio, 2021 0 Por Impozible Julín
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Disgaea siempre ha sido una saga tremendamente singular. Singular por su acercamiento al género de la estrategia por turnos y por su particular humor. Historias absurdas, personajes dementes y un punto de autoconsciencia muy agradecido. Suelen ser además juegos cuyo contenido y valor real está bastante más lejos de la campaña principal presentando mecánicas y sistemas que te permiten, amplia inversión de tiempo mediante, subir a niveles estratosféricos tu equipo, y así causar cantidades de daño absurdo en el campo de batalla.

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Esta última entrega es todo esto que siempre nos ha dado la franquicia, pero con un pequeño giro y además, con un buen puñado de lo que se viene llamando “mejoras de calidad de vida” para que maximizar y optimizar nuestros recursos sea más cómodo y accesible que nunca. Es esto algo que quizás moleste a los fans de toda la vida, pero aquellos que quieran sumergirse en el proceloso mundo de Disgaea, probablemente encuentren en esta sexta parte el punto de acceso perfecto.

Y es que este Defiance of Destiny propone una serie de automatizaciones para llevar nuestros recursos y nuestras tropas a los absurdos niveles en los que se mueve esta saga, pudiendo mandarlos a farmear mientras nosotros nos ocupamos de otras misiones. Así mismo, podemos automatizar el comportamiento de nuestros compañeros de batalla para que ellos solitos se desenvuelvan en el escenario con unos mecanismos que responden bastante bien.

Más allá de estas mejoras en cuanto a la inversión de tiempo, lo cierto es que estamos ante una entrega más de esta franquicia que nos propone como de costumbre un SJRPG largo, adictivo y sobre todo enormemente profundo. Ataques, clases, habilidades, debilidades, fortalezas, apilar muñecos como si lo fueran a prohibir mañana… todo ello estaba en los cinco juegos anteriores y sigue presente en este, para deleite y disfrute de todos nosotros. Con otro pequeño giro, eso sí. Y es que Zed, nuestro no muerto protagonista, posee la habilidad de, bueno, revivir cada vez que muere. Y cada vez que resucita lo hace en nivel 1, lo cual puede parecer tremenda jodienda, pero lo cierto es que ese nivel 1 acaba siendo bastante más poderoso que niveles superiores de vueltas anteriores, por lo que fenecer para volver de entre los muertos acaba siendo parte integral de esta extravagante aventura.

Tan extravagante como sus antecesores es el argumento de este Disgaea 6. Encarnamos a Zed, un zombie cuyo propósito es detener al vigente Dios de la Destrucción. Está tan resuelto a conseguirlo que lo ha intentado un buen puñado de veces cuando empezamos a jugar. Pero claro, siendo un zombie, el ultimísimo eslabón de la red trófica del inframundo, incluso por debajo de los prinnies, esta empresa no será nada sencilla. Como viene siendo costumbre en la saga, Zed estará acompañado por un montón de personajes que como de costumbre bordean la delgada línea entre la tontuna otaku simpaticona y la demencia peligrosa. De nuevo, a la altura de lo que la franquicia viene dándonos tantos años.


Otra novedad que nos trae esta sexta parte es el salto a las tres dimensiones completas, en lugar de usar escenarios poligonales y sprites para los personajes, con todo lo bueno y todo lo malo que esto trae consigo. Empezando por unas secuencias bastante vistosas cada vez que uno de nuestros personajes ejecuta alguna de sus habilidades y terminando por un acabado visual que gracias al cell shading disimula muy competentemente los defectos en cuanto a poligonaje y resolución. Y hablando de resoluciones, resulta cuanto menos curioso que el juego incluya tres niveles gráficos. El modo fidelidad prioriza resolución sobre framerate, y el modo rendimiento justo lo contrario. Y ninguno de ellos es jugable. Uno tiene un rendimiento terriblemente pobre, y el otro una resolución que puede hacer arder tus pupilas. No veo una situación en la que nadie use una configuración que no sea la “Equilibrada”, y sinceramente le veo bastante poco sentido a la inclusión de estos dos modos.

Más allá de este extraña adición, Disgaea 6: Defiance of Destiny es uno de los mejores SJRPG que podemos disfrutar en nuestras consolas híbridas y un excelente punto de entrada para los no iniciados en la saga de Nippon Ichi. Contiene todas las señas de identidad que han hecho de Disgaea una de las franquicias más reconocibles dentro del nicho de su género, y una serie de mejoras que iteran sobre el concepto de maximizar recursos que siempre ha sido constante en la saga para que resulte más cómodo y menos repetitivo. ¿El mejor Disgaea? Lo dudo. Pero si es sin duda el que más jugadores nuevos puede atraer al pozo de las horas. Venid, que aquí os esperamos con los brazos abiertos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Disgaea 6: Defiance of Destiny

7.8

Historia

8.0/10

Jugabilidad

8.0/10

Diseño Artístico

7.5/10

Diseño de Sonido

7.5/10

A Favor

  • Combate, como siempre, profundo y variado.
  • Gráficos completamente en 3D.
  • Automatizaciones y mejoras para ahorrarnos muchísimo tiempo farmeando

En Contra

  • Los tutoriales son engorrosos
  • Completamente en inglés.