Análisis Subnautica

Análisis Subnautica

4 junio, 2021 0 Por Alberto Martin

Siempre me ha fascinado el mar: esa gran extensión de agua que ocupa toda nuestra visión y que parece confundirse, como por arte de magia, con el firmamento. Un remanso de paz, un espacio para la tranquilidad… pero también para lo desconocido. El mar es capaz de aunar, en un mismo lugar, esta dicotomía tan propia, tan especial: es fuente de relajación, por supuesto, pero también de temor ante lo desconocido. Las profundidades se esconden de nosotros, como enormes montañas invertidas a las que es muy improbable llegar y donde parece dormir lo insondable. Ese halo de misterio desata nuestra imaginación y nos vuelve temerosos. La superficie es calma, pero lo profundo puede esconder monstruos.

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Esto es algo que Unknown Worlds Entertainment tiene muy claro, pues jugar a Subnautica tiene mucho de esas dos emociones que comentaba: por un lado, sabe transmitir una sensación de paz, quietud, pero también sabe crear en el jugador un desasosiego y un temor propio de los terrenos ignotos. Porque, al fin y al cabo, uno solo teme aquello que desconoce: los monstruos solo lo son en tanto los desconocemos e imaginamos sobre ellos. A partir del contacto, podemos comenzar a conocer, a poner nombre, a volverlo real. Ese es el líquido terreno en el que se mueve, como pez en el agua (perdonadme la broma), Subnautica: es un juego calmado pero tenso, relajante, pero estresante.

Como ya sabrán muchos (Subnautica ya apareció en PC y consolas en 2018, lo hace ahora para Switch), estamos ante un juego de supervivencia: hemos aterrizado de manera accidentada en el planeta alienígena 4546B, en concreto, un planeta oceánico. Tras sobrevivir al accidente, debemos saber qué ha sucedido al resto de tripulantes de la Aurora y buscar la manera de escapar del planeta. No será una tarea nada sencilla, como os podéis imaginar: nos toca recopilar toda una gran cantidad de materiales que nos permitan crear toda la tecnología e instalaciones necesarias para nuestro objetivo. Para ello, es imprescindible empezar por crear un escáner que nos permita obtener los planos de la tecnología de la Aurora que ha quedado desperdigada por el océano. Debéis estar pensando que esto es demasiado estresante y que hay demasiado por hacer, pero Unknown Worlds Entertainment ha sabido equilibrar el reto con la sensación de progreso: salir a buscar los materiales necesarios para crear, por ejemplo, un traje antirradiaciones es lo suficientemente sencillo como para que no temamos las innumerables incursiones hacia lo desconocido. Crear para luego poder crear más y mejor, con una curva de progreso y dificultad tan suave y medida que cuando os deis cuenta ya estaréis en lo alto de la ola y no querréis bajar.

Pero no solo de crafteo vive Subnautica: la supervivencia es uno de sus valores clave y deberemos estar atentos a nuestro nivel de hambre, sed, oxígeno y salud. Cuatro marcadores que deberemos controlar constantemente y que deberemos saciar con la frecuencia necesaria. Sed y hambre se cubren mediante la caza: una caza menor, pues debemos coger los peces y, luego, podremos cocinarlos o extraer líquidos para crear agua. La salud, por su parte, se puede recuperar mediante botiquines que podemos crear o que nuestra cápsula nos genera de manera más o menos frecuente. Finalmente, el factor clave, el oxígeno: de él depende el tiempo que podremos estar bajo el agua: poco a poco podremos mejorar la capacidad de nuestra bomba de oxígeno y mejorar su eficacia en grandes profundidades. Los grandes momentos de tensión suelen venir dados por nuestra avaricia a la hora de bajar un poco más, siempre un poco más, arriesgándonos a quedarnos sin nuestro oxígeno y muriendo en el intento. Algo que, por otra parte, nos penaliza perdiendo parte de los materiales recopilados hasta el momento de la muerte.

Este sistema de supervivencia y recopilación de materiales para construir está lo suficientemente depurado como para mantenernos atrapados en las profundidades de Subnautica durante decenas de hora, pero ahí más. Mucho más, en realidad: su mundo y su narrativa. El planeta oceánico 4546B está plagado de diferentes ecosistemas, con sus propia flora y fauna acuática que nos invita a estudiar a sus habitantes para reconocer sus peligros y los beneficios que podemos extraer de ellos. Un juego del ratón y el gato, donde tanto somos presa como cazador y donde los roles no paran de bailar en una danza donde debemos medir muy bien nuestros pasos. La multitud de diferentes ecosistemas no sólo nos deparan diferentes recursos sino diversas estampas con las que podemos quedarnos embobados durante horas: zonas cavernosas, grandes profundidades con estructuras inverosímiles, bosques de algas que nublan nuestra visión, etc. Y ya no solo los paisajes acuáticos: la fauna que os encontraréis en muchas ocasiones os dejará embelesados.

Su mundo y su narrativa, os decía antes. Pues bien, es cierto que la historia de Subnautica no inventa la rueda pero esconde mucho más de lo que parece: de manera emergente, ciertos sucesos se irán aconteciendo, sin esperarnos, dándonos la sensación de un mundo vivo, orgánico… y que esconde muchos más secretos de los que podíamos esperar. Es esta narrativa emergente la que cierra el círculo perfecto en cuanto a ambientación en este juego: Unknown Worlds Entertainment tiene pocos rivales a la hora de crear mundos virtuales. Su historia os va a ir atrapando poco a poco, de manera paulatina, con sus innumerables documentos de texto y de audio y con sus sucesos repentinos. Una delicia señores.

Eso sí, nadie es perfecto y donde flaquea Subnautica es en su apartado técnico: pese a que el diseño artístico es maravilloso, la distancia de dibujado y la carga de entornos y objetos hacen que el popping sea muy frecuente tanto en portátil como en modo dock. Una lástima que espero que se pueda corregir en futuros parches y mejoren la experiencia porque el apartado sonoro es magnífico: el sonido de los animales que nos rodean, nuestra respiración, del mar, la banda sonora… brilla por sí mismo y crea un complemento perfecto al diseño artístico.

Subnautica es un universo donde perderse durante horas creando nuestro propio mundo y aprendiendo a convivir con nuestro entorno en una lucha por la supervivencia que tiene tanto de emocionante como de relajante: una experiencia única que no debéis dejar pasar y que os va a atrapar: Como una ola, Subnautica va meciendo al jugador y hace imposible que escapemos de sus aguas. Ni queremos.

Quién me iba a decir que, a mi edad, le iba a dar la razón a Sebastian: «La vida bajo el mar es mucho mejor que el mundo de allá arriba».

 

 

 

 

 

 

 

Subnautica

8.6

Historia

8.0/10

Jugabilidad

9.5/10

Diseño Artístico

9.0/10

Diseño de Sonido

8.0/10

A Favor

  • La supervivencia y el crafteo son excelentes
  • Su diseño artístico y los diferentes ecosistemas con su flora y fauna
  • Su narrativa emergente

En Contra

  • El apartado técnico y su constante popping