Análisis de Ghostwire Tokyo

Análisis de Ghostwire Tokyo

24 marzo, 2022 0 Por Jaime Brotons
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Antes de daros mi opinión final del juego tras habérmelo fundido en unas 15 horas aproximadamente, dejándome bastante por hacer, eso sí, quería comentaros las bondades del DualSense de PlayStation 5, que olvidé reseñar cuando os traje las primeras impresiones. En resumen, es una pasada. El mando vibra con la lluvia, cuando cargas los disparos, cuando te dan golpean por un lado, por ejemplo, los gatillos hacen resistencia sin ir más lejos cuando extraemos núcleos de los visitantes, y además sí juegas sin cascos, es decir con los altavoces de la tele, el espíritu de KK te habla a través del mando. Un ejemplo de cómo implementar la tecnología de un hardware exclusivo de una plataforma en un juego que no lo es. Chapó. Y una vez me he quitado esto de encima, vamos a ver qué sabor de boca me ha dejado Ghostwire Tokyo.

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En cuanto a mecánicas, poderes, etc, creo que no tengo mucho más que aportar con respecto a la preview, porque lo cierto es que el juego tras las cinco primeras horas tiene poco o nulo margen de sorpresa. Vaya, que ya ha mostrado todas sus cartas. Por supuesto encontraremos más misiones secundarias, colecionables que completar, espíritus que liberar, gatos y perros con los que hablar y alimentar, objetos por descubrir, y  cómo no más tipos de enemigos que derrotar, y también hay más enfrentamientos contra jefazos que están muy bien.


La historia principal no está mal, aunque es un poco críptica, en el sentido de que no te enteras muy bien de lo que está pasando, o mejor dicho nos falta contexto. ¿Pero quién es esta gente? ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Por qué estos son los elegidos? ¿Los elegidos de qué? Bueno, en este sentido hay que decir que la Visual Novel de Ghostwire Tokyo que está gratuita en las tiendas digitales, nos explica ALGO al respecto, pero no todo. Una historia que por cierto tiene punto de no retorno en el que (tranquilos), nos avisa el juego. “¿Seguro que quieres continuar? No podrás completar lo que tengas pendientes…”. Ya sabéis. Dicho esto, el final me ha resultado algo predecible, y el último enfrentamiento no es ni el mejor, ni el más difícil. En cualquier caso, la chicha está en las secundarias, donde hay cosas tan divertidas como tener que buscar y darle papel higiénico a un espíritu que se ha quedado atrapado en un baño por este inconveniente… O cosas tan bonitas como hacer las veces de “jardinero espiritual”, convirtiendo un cerezo maldito de flor roja, a un bello cerezo de flor blanca.



Pero más allá de la historia, lo realmente importante de Ghostwire Tokyo, es que además de su  originalidad, es un juego en el que no me he aburrido en ningún momento. Movernos por Shibuya es divertido y estimulante,  y eso que se trata de una ciudad literalmente vacía. Ojo, de gente, porque aquí hay mucho por hacer, ya que cada vez que libramos de la niebla una nueva parte del mapa a través de una puerta Torii, se nos va a desbloquear una cantidad ingente de tareas y puntos de interés. Así que puedo decir que hay más contenido del que me esperaba, y algunas sorpresas como los Hyakki Yako, que son esas procesiones de espíritus, o amalgamas de visitantes como dice el juego, muy impactantes de ver, y que si te cogen (o vas a que te cojan), prepárate a luchar porque te vas a enfrentar a no pocas oleadas de enemigos.

Algo que también ha acabado gustándome más de lo que pensaba, ya que al principio no me lo parecía, son las fases sin nuestros poderes. En especial una que es un enfrentamiento contra un jefe bastante espeluznante al que le tendremos que buscar la espalda, y otra en la que tenemos que liarnos a flechazos contra un montón de visitantes, desde una posición elevada con munición infinita, mientras defendemos a KK de los enemigos.



Un palito que hay que darle a Tango Gameworks, es el feo que le han hecho a la pobre Iki Nakamura, que tuvo que abandonar el proyecto por problemas de salud, y su nombre sólo aparece en los agradecimientos… Además, pese a que cuando acabamos el juego los títulos de crédito nos dicen que ha sido dirigido por Kenji Kimura, sabemos que lo empezó la propia Nakamura, y que seguramente haya pasado por varias manos, porque tiene cosas “raras”. Por ejemplo, hay un capítulo que nos lleva a poner en funcionamiento una moto, lo cual nos va a llevar bastante tiempo. Y luego resulta que esa moto no la vamos a usar, y de hecho sólo la veremos en movimiento EN UNA CINEMÁTICA. Es extraño. Y eso que este es un juego que cuanto más raro, loco, absurdo y psicotrópico se vuelve, con pasillos que se transforman, cuadros que se mueven, escalaras que aparecen de repente, techos que se tornan suelos y viceversa, distorsiones de televisión, etc, más me gusta.



También hay cositas que me chocan en el menú, como la gestión del aspecto del personaje, que no le veo mucho sentido al tratarse de un juego en primera persona, o que los capítulos 1 a 4 sea un sandbox más o menos al uso, pero sin embargo los dos últimos, el 5 y el 6, sea un Boss Rush en toda regla. Lo cual tampoco está mal, y yo lo he agradecido porque como ya he dicho, si hay algo divertido y espectacular en Ghostwire Tokyo, es combatir. Pero da la sensación de que falta cohesión ahí.


El juego a nivel técnico, sin ser ninguna maravilla debo decir que está bastante guay, eso sí, muy supeditado, como todos los aspectos del juego en realidad, a que te guste el rollito japo. Pero se nota que hay invertidos tiempo y recursos, porque el diseño artístico es buenísimo, y los reflejos de los charcos, metales, texturas (salvo alguna excepción) e iluminación, son óptimas. En cuanto al sonido, debo decir que me ha llamado la atención para mal de la prácticamente ausencia de música. A penas hay, y cuando hay pasa absolutamente desapercibida. Por otro lado, vuelvo a decir que el doblaje al castellano está genial, así que en este sentido una de cal y una de arena.


Pero quedaos con lo importante, Ghostwire Tokyo es un juego guapísimo, es divertido, es original, y si os gusta el folklore japonés, no os lo podéis perder. Esta aventura de acción y misterio en mundo abierto os va a durar unas 10-20 horas, dependiendo del tiempo que le dediquéis a misiones secundarias, exploración y completar coleccionables, y es un buen exclusivo (temporal) de consolas PlayStation, y una excelente opción de compra para este primer tercio de año que Sony ha empezado tan bien.

 

 

 

 

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Ghostwire Tokyo

7.8

Historia

7.0/10

Jugabilidad

8.0/10

Diseño Artístico

9.0/10

Diseño de Sonido

7.0/10

A Favor

  • Si te gusta el folklore y la cultura japonesa, su espectacular ambientación.
  • El uso de los poderes basados en elementos.
  • Las misiones secundarias.

En Contra

  • Técnicamente, pese a que luce bien, se queda un pelín por detrás de los actuales referentes.
  • A las 5 horas de juego ya has visto prácticamente todo lo que ofrece.
  • La historia no tiene ni pies ni cabeza, y falta contexto.