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Análisis Crash Bandicoot 4: It’s About Time

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Crash Bandicoot, un nombre que siempre hemos relacionado con Naughty Dog, pese a que en sus casi 25 años de historia tan “sólo” estuvo en manos de ellos durante tres años, muy prolíficos eso sí, ya que nos brindaron la mítica trilogía de PSX, y el mejor Crash de aquella generación, Crash Team Racing. Ahora, de la mano de Toys for Bob, responsables de las recientemente remasterizadas trilogías de Spyro y Crash, nos llega la nueva entrega que se adueña del número cuatro, dejando patente que la continuación de la trilogía original es este Crash Bandicoot 4: It’s About Time, ya veremos si con derecho propio o no.

En lo jugable Crash Bandicoot 4: It’s About Time es sorprendentemente lo mismo de siempre, o mejor dicho, lo mismo que fue en su día. Un juego de plataformas en tres dimensiones súper exigente, en el que vamos a romper cajas, evitar la nitroglicerina, jugar con la dinamita, recolectar manzanas, eludir trampas, y derrotar enemigos a través de fases que varían desde el clásico “hacia delante” con la cámara en la espalda de Crash, otras con desplazamiento lateral con su toque de verticalidad, las típicas de huir hacia la cámara, por ejemplo de una roca gigante, y también las habrá de vehículos. Y por supuesto vamos a perder muchas, MUCHAS vidas, como es costumbre. Pero ahora tenemos algunas novedades que pasamos a comentaros.

La primera de ellas serán las máscaras cuánticas, que entre otras cosas darán su nombre al juego con uno de sus poderes, el tiempo, o mejor dicho alternar entre dos realidades, algo que jugablemente han implementado genial, supone todo un desafío y nos ha encantado. Esta máscara es la Lani-Loli, pero también tenemos Kupuna-Wa, con la que ralentizaremos el tiempo, Ika-Ika la máscara de la gravedad, y Akano, con la que Crash realizará unas espirales especiales usando el poder de la materia oscura. La segunda novedad es el uso de hasta 4 Personajes secundarios como Tawn o Dingdoile, cada uno con sus propios poderes o mecánicas. Pero todo esto, tanto el uso de máscaras como personajes, no es algo que podamos usar libremente en cualquier momento, si no que tendrán sus propias fases, que todo sea dicho son fases menos inspiradas que las principales que jugamos con Crash. Como los enfrentamientos contra los jefes finales que encontramos al final de cada “mundo”, que he de decir que artísticamente molan mucho, pero no me han resultado la panacea jugable.

Crash Bandicoot 4: It’s About Time es un juego con mogollón de contenido, hay una gran cantidad de fases entre las principales u obligatorias y las secundarias o secretas, y para los más completistas existe la posibilidad de rejugar las fases para conseguir absolutamente todo, como romper todas las cajas, no morir, las gemas, etc, y así poder llegar al ansiado 106% y final secreto. Por si esto fuera poco disponemos de un modo contrarreloj, desafíos, e incluso dos modos multijugador, el cooperativo y competitivo, que no son nada del otro mundo pero se agradece su inclusión, ya que supone más contenido, y eso siempre es bueno. Ah, y cómo olvidar uno de los extras más golosos, que son las cintas de vídeo llamadas “cintas de salto al pasado”, que podemos recoger y que nos desbloquean fases extras en las que vemos los experimentos que Cortex hacía con Crash en el pasado.

El juego tiene sus cosillas, es verdad, pero es que no creemos ni que merezca la pena dedicar un párrafo a este menester porque realmente son cosas de exigir más, no que haya nada realmente mal. Por ejemplo, hubiera estado bien arriesgar algo más en lo jugable, jefes más inspirados, o una historia más interesante, pero lo cierto es que no importa tanto cuando el resultado final del juego es tan bueno.

El apartado artístico es una delicia, ya que Crash Bandicoot 4: It’s About Time, es muy respetuoso con los diseños clásicos de la franquicia pero dándole un toque actual, y por supuesto plagando a nuestros marsupiales de detalles en forma de pelaje, textura de la ropa, etc. Los escenarios son coloridos, variados, inspirados y con bastante detalles, y el apartado sonoro nos brinda una fantástica banda sonora marca de la cosa, en la que encontramos nuevas versiones de clásicos atemporales, y melodías actuales pero igualmente pegadizas. Además, el juego está perfectamente doblado a nuestro idioma, algo siempre de agradecer.

En definitiva, Crash Bandicoot 4: It’s About Time es un juego divertidísimo y con mucho contenido. Es digno de alabar que algo que en su día molaba tanto, pero que envejeció regular, ahora vuelva a jugarse igual de bien, y aquí es donde debemos quitarnos el sombrero ante Toys for Bob porque han hecho un gran trabajo. Si os mola Crash Bandicoot, o qué demonios, incluso si no, debéis probar este nuevo juego que volviendo a las raíces supone un soplo de aire fresco a los juegos de plataformas.

 

 

 

 

 

 

Crash Bandicoot 4: It's About Time

7.5

Historia

7.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Diseño Artístico

8.0/10

Diseño de Sonido

8.0/10

A Favor

  • Una jugabilidad a prueba de bombas
  • Gran cantidad de contenido
  • Apartado audiovisual de desfile

En Contra

  • Historia normalucha
  • Personajes secundarios que aportan poco
  • Los jefes podrían estar mejor
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