Una aventura de terror, misterio y acción en modo pixel art con momentos a toda resolución.
Tenebris Somnia es un título de terror y acción desarrollado por un minimalista equipo formado por el estudio Saibot Studios y el desarrollador independiente Andrés Borghi, ambos argentinos. Desde tierras australes nos llega una propuesta original y ambiciosa, que ya desde su anuncio en 2022 despertó un gran interés, sobre todo por el hecho de que intercala un estilo pixel art general inspirado en las más clásicas aventuras gráficas point and click con secuencias de acción real rodadas con actores reales en escenarios reales que reproducen aquellos mostrados en el juego. Si además sumamos a esto que el juego, que de forma general podríamos encuadrar dentro del género de las aventuras gráficas, incluye también mecánicas de acción, muy en el estilo del survival horror, y de habilidad, el resultado es de muchas cejas levantadas expectantes ante lo que puede ofrecer este título. ¿Sale bien el gazpacho? ¿O deberíamos decir el asadito? En todo caso, venid, que os contamos.
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Tenebris Somnia nos cuenta la historia de una chica que, tras tener una serie de perturbadores pesadillas con su ex pareja, decide ni corta ni perezosa coger las llaves del apartamento que compartió con éste, donde él vive solo desde su separación, y entrar a ver cómo se encuentra. Como vemos, el arranque de terror es de un nivel altísimo, ya que el comportamiento de nuestra protagonista bastaría para alzar un campo de red flags sentimentales que llegaría hasta donde alcanzase la vista. Pero si superamos este terrible susto inicial y ejercemos una profunda suspensión del terror emocional, conseguiremos ponernos en su piel y nos alegraremos de ello, ya que la experiencia merece la pena.

Bromas aparte, una vez nuestra protagonista entra en el apartamento del susodicho, queda claro que no se equivocaba: algo huele mal ahí dentro. Y este algo no tiene nada que ver con el cesto de la ropa sucia de su ex novio. El tipo no aparece por ningún lado, y desde muy pronto empezaremos a ver secuencias en acción real que nos erizarán los vellos de la nuca con las aberraciones a las que nos iremos enfrentando o que iremos teniendo que esquivar desde el principio. La historia se desarrolla muy cerca de los clásicos del terror de los 90, y está plagada de referencias cinematográficas, tanto de forma implícita como explícita, ya que el propio argumento gira en torno al mundo del séptimo arte. Esta influencia llega incluso a algunas mecánicas para superar ciertas situaciones y puzles, que no entraremos a destripar, pero que representan los puntos en los que, en nuestra opinión, el juego vuela más alto y sorprende más.

Como hemos comentado, en el plano jugable, Tenebris Somnia es un pastiche que, de entrada, puede hacernos temer lo peor. Pero no es así. Brilla por encima de todo lo bien que se complementan las secuencias grabadas en acción real con el resto de la partida. Algo que podría llegar a chocar, como pasar brúscamente de una estética pixel art con pixels como garbanzos a secuencias grabadas a toda resolución con actores reales, resulta casi orgánico y natural. E incluso resulta en una sensación de familiaridad cuando se ve representado en imagen real el escenario en el que nuestra protagonista estaba en ese momento en el «mundo» pixel art. La paleta de colores del entorno pixelado y de las tomas de cámara real se ha conjuntado con una gran maestría, y esas secuencias cinematográficas encajan a la perfección con la temática y con la personalidad de los protagonistas de la trama, dotando a todo el conjunto de una gran credibilidad y tridimensionalidad.

Con respecto a las mecánicas presentes en el juego, tenemos alguna duda más sobre la forma en la que encajan propuestas tan dispares como la aventura gráfica y el survival horror. El bucle jugable incluye fases tan dispares como exploración, resolución de puzles, recolección de objetos para dichos puzles, visualización de cinemáticas de acción real, recolección de objetos de curación y munición para el combate y gestión de munición y salud. La componente de aventura gráfica es la que mejor implementada está, y la única pega que se le puede poner es la de ser demasiado raudo y explícito con las pistas no solicitadas al jugador, lo que hace que la mayoría de puzles (que no todos) sean prácticamente triviales. En lo negativo, nos rechina especialmente la componente survival horror del título, ya que las situaciones de combate que tenemos que afrontar no llegan a funcionar bien. Resulta bastante frustrante en general tener que enfrentarnos a los malignos seres que nos hostigan con un sistema de control que no ofrece la finura necesaria para hacerlo con garantías. Por suerte, en la mayor parte de los casos, no es necesario eliminar a los enemigos, sino que basta con esquivarlos, cosa que, por otro lado, tampoco resulta muy edificante por culpa, de nuevo, de un control que creemos que no está pensado para ello. La sensación que se nos queda es la de que el combate en este juego no hacía falta, y no entendemos bien qué aporta. Otro cantar completamente diferentes es el de los combates contra jefes y enemigos especiales que forman parte intrínseca de la trama del juego: en estos casos se desenvuelven como combates puzle que sí resultan interesantes y que encajan con la narrativa a la perfección. En el apartado positivo de la jugabilidad cabe destacar, eso sí, lo perfectamente adaptado que está el control del juego al uso de mando, algo reseñable especialmente teniendo en cuenta que nos encontramos ante una aventura gráfica supervitaminada.

A nivel artístico solo podemos alabar el gusto con el que Tenebris Somnia está hilvanado. La forma en la que se conjuntan las secuencias cinematográficas y las partes de pixel art es magistral. El movimiento de los personajes, los enemigos y el entorno es rico en detalles y tremendamente expresivo. La ambientación es muy buena también, y los escenarios están tan llenos de detalle y realismo a pesar de estar hechos de esos pixelotes tan grandes, que cuando se ven en las secuencias de imagen real, se reconocen inmediatamente y producen una sensación de familiaridad que resulta muy inmersiva. El sonido durante las fases de juego está implementado con un estilo chiptune que le va como anillo al dedo, y también tiene momentos de gran realismo teniendo en cuenta las limitaciones que dicho estilo implica. Tan solo se echa de menos una banda sonora más presente, si bien el silencio general envuelto en sonidos esporádicos de 8 y 16 bits contribuyen a crear un desasosiego más que intencionado, a juego con el guión de historia de terror ochentera de toda la obra.

Tenebris Somnia es una propuesta tremendamente original. Si sois aficionados a las aventuras gráficas y os gustan las historias de terror de finales del siglo XX, no os lo penséis y dadle un tiento, que además ha salido a un precio muy reducido. Por el lado de la vertiente survival horror yo no lo recomendaría tanto, pero desde luego que no llega a empañar las virtudes narrativas, de guión y de puzles que las tiene, y en abundancia. Así que ya sabéis, para estos últimos coletazos de la spooky season, nada mejor que una historia de celuloide llena de manchurrones de sangre que os tendrá el alma en vilo durante toda la aventura.
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