Análisis Ryse: Son of Rome

 Análisis Ryse: Son of Rome

12 febrero, 2021 0 Por Oscar Garcia

Durante uno de los niveles Ryse: Son of Rome, un personaje exclama, tras acabar la batalla, ¡Roma es la civilización!. Este pequeño momento, que puede pasar desapercibido para muchos es, en mi opinión, el que mejor resume el espíritu con el que Crytek, los padres de Far Cry y Crysis, desarrollaron esta obra. Porque por encima de todo, Ryse es un canto de amor al Imperio Romano, y eso se nota en cada aspecto del videojuego.

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UN IMPERIO CONSTRUIDO CON SANGRE Y ACERO

Es muy difícil, aun con las tecnologías y crónicas pasadas , poder vislumbrar la importancia que ha tenido el Imperio Romano en la historia de la humanidad. Fue una maquinaria perfectamente engrasada, donde el emperador acaparaba todo el poder mientras que un ejército avanzadísimo para la época conquistaba de manera imparable todo, o casi todo, lo que se pusiera por delante. La herencia que nos dejaron esos hombres y mujeres en diversos ámbitos es vastísima. Desde aspectos jurídicos , el arte, la lengua,  técnicos, militares… una herencia que podemos incluso comprobar en nuestro día a día, viendo sus estatuas o anfiteatros que siguen con nosotros, como demostrando que el Imperio puede no estar presente físicamente, pero su espíritu nunca nos abandonará.

Cuento esto porque la narrativa de Ryse: Son of Rome se sustenta sobre esta base. Nos presenta una historia épica, donde aspectos como el honor o la lealtad están muy presentes. Controlamos a Marius Titus, un joven legionario que, como su padre, quiere servir al pueblo de Roma pero que, tras una serie de acontecimientos que entran en el terreno del spoiler, se verá obligado a combatir no solo contra los britanos que se oponen a la conquista de Roma, si no contra algunos ciudadanos romanos que, desde las sombras, conspiran para afianzarse en el poder y adquirir fama.

La historia es buena, aunque peca de corta, ya que en unas seis o siete horas podemos completarla, y exceptuando repetirla en otra dificultad o encontrar los coleccionables, no encontraremos muchos mas motivos para rejugarla. La campaña tampoco se beneficia de tener una estructura de misión muy variada. En líneas generales, solemos hacer lo mismo. Llegamos a una zona, la limpiamos de enemigos, si acaso controlamos algún escorpión romano y vuelta a empezar. Estos momentos se ven aderezados por algunos enfrentamientos con jefes finales (pocos) o situaciones en las que, con los legionarios, vamos en formación tortuga.

CRYTEK NO SE COMPLICA, DIVERSION Y SENCILLEZ

A la hora del jugar, Ryse: Son of Rome es simple, quizás demasiado. El combate se basa en una serie muy sencilla de botones. Uno para atacar, otro para esquivar, para bloquear, uno para  lanzar pilum, una especie de jabalina romana, un botón para ejecutar enemigos, otro para usar una habilidad especial que nos permite “congelar” el tiempo para acabar más fácilmente con nuestros adversarios.

Teniendo en cuenta los controles, el combate se basa en, golpear a los enemigos mientras bloqueas o esquivas los ataques hasta que te salga un icono de ejecución, pulses el botón correspondiente y te salte una animación en la cual, mediante el color azul y amarillo nos indican si debemos pulsar X o Y, y en base al timing nos otorgarán un rango u otro de ejecución. Este sistema funciona, es efectivo y espectacular, el problema es que es, como ya he mencionado, peca de simple, y no ayuda que no haya una gran variedad de enemigos.

Para intentar añadir algo de variedad, nos encontramos con una especie de sistema de progresión, pero que también es muy simple. En base a los puntos de experiencia que ganemos en la campaña principal podremos comprar nuevas ejecuciones o mejorar algunos aspectos de Marius como la vida o la experiencia que gana, entre otros. El videojuego también incluye un modo multijugador donde controlamos a un gladiador al que podemos mejorar con mejor equipo, armas, brebajes etc.… donde tenemos un modo arena para dos jugadores, otro modo de juego de rondas y también se puede jugar en solitario en el modo solo, donde tendremos que pasar varias rondas enfrentándonos cada vez a enemigos más fuertes. También podremos crear partidas personalizadas en el multijugador para disfrutarlas con amigos.

UNA BESTIA GRÁFICA Y ARTÍSTICA

A nivel gráfico, lo único que puedo decir es que nos encontramos ante una obra simplemente espectacular. Aspecto que tampoco es extraño, ya que los alemanes  siempre han demostrado musculo grafico en sus propuestas, en especial en la serie Crysis. Los escenarios rozan el fotorealismo, donde aspectos como la sangre de los enemigos, o el barro son increíbles. Atención también al uso de la luz. Tenemos desde zonas mas luminosas, como la propia Roma o un nivel en un acueducto para pasar a otras mas oscuras, en especial la de los bosques donde luchamos contra los britanos. Otro aspecto a destacar son las expresiones faciales, que son también muy buenas, tanto la de los protagonistas como la de los enemigos, en especial las expresiones de dolor cuando les golpeamos, muy buen detalle. El apartado artístico también es excelente, con unos diseños de personajes muy buenos, pero se lleva la palma con los escenarios, muy diferentes y detallados entre sí.

El sonido también esta muy logrado, con un correcto doblaje al castellano y una música que, especialmente en los momentos de batallas, desata todo su potencial para dejarnos con alguna que otra melodía que seguro volveremos a escuchar. Ryse: Son of Rome también destaca a nivel de pulido , ya que en mi partida no me he encontrado con ningún tipo de bug o posibles bajas de fps, el  juego es robusto como una roca. Eso sí, lo he jugado en una Series X.

Ryse: Son of Rome no es un juego que esté en  el olimpo de los videojuegos, pero tampoco creo que lo pretenda. Si buscas diversión, pero sobre todo te gusta la historia y el Imperio Romano, dale una oportunidad, no te defraudará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ryse: Son of Rome

7

Historia

7.0/10

Jugabilidad

6.0/10

Diseño Artístico

8.0/10

Diseño de Sonido

7.0/10

A Favor

  • Combate sencillo pero adictivo.
  • Gráficamente muy bueno.
  • Buen apartado artístico
  • Magnifica BSO

En Contra

  • La duración de la campaña es muy corta.
  • Puede hacerse repetitivo.