Análisis de Super Mario 3D World + Bowser’s Fury

Análisis de Super Mario 3D World + Bowser’s Fury

17 febrero, 2021 0 Por Impozible Julín

Se acaba el año (fiscal) 2020 y el 35 aniversario de Mario. Hemos tenido un nuevo Paper Mario, una reedición de tres juegazos con 3D All Stars, una Game&Watch, una girito a lo Battle Royale y finalmente y como colofón, la reedición de uno de los grandes títulos de Wii U que nos quedaba por recibir en Switch. Y lo hace, además, con un añadido bastante llamativo.

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Y bueno, vamos a quitarnos esto de encima ya. Si nunca antes habíais probado este juego por la razón que sea, o si hace mucho que le disteis manteca, comprad este juego ya. Compradlo, porque el juego original es, a día de hoy, un plataformas incontestable que se mantiene vigente y fresco casi ocho años después de su lanzamiento. Y si lo tenéis muy presente, quizás os apetezca probar el contenido adicional, que no es muy extenso, unas ocho horas si eres completista, pero sí es un atisbo a lo que probablemente nos espera en el próximo título tridimensional de la franquicia. Y ahora sí, a lo que hemos venido.

Super Mario 3D World presenta una estructura que se aleja de esos pequeños mundos abiertos que tanto hemos disfrutado en Mario 64, Sunshine o el más reciente Odyssey para plantear un desarrollo que se asemeja mucho al ya presentado en 3D Land, pero aumentando, y de qué manera, la escala, las posibilidades y la variedad, dando lugar al que probablemente sea el juego que mejor equilibra las bondades de los Marios clásicos bidimensionales y los nuevos en tres dimensiones. Tenemos (decenas de) fases con el único cometido de llegar hasta el final del recorrido recolectando las tres estrellas verdes, el sellito, y tocando lo alto del mástil que marca la meta. Y este planteamiento que a priori podría parecer limitado es el campo de experimentación perfecto para que cada pequeño tramo haga aquello que tanto nos gusta que hagan los juegos de Mario. Plantean una idea, se usa durante ese nivel, y una vez terminada esa fase, se desecha ese concepto para no volver a usarlo, o en el mejor de los casos, reciclarlo con variantes en una fase posterior.

Bajo esta estructura de continua experimentación se nos presenta, repito, un juego con un diseño tan rocoso y tan fino que incluso introduciendo una variante a priori tan determinante como el considerable aumento de la velocidad a la que se desplaza Mario, sigue siendo uno de los mejores plataformas de los últimos años, y uno que a día de hoy sigue siendo punto de inspiración para contemporáneos como, sin ir más lejos, el analizado en esta santa casa, Sackboy: Una aventura a lo grande, difícilmente puede negar las influencias del título que nos ocupa, y aún siendo un juego notable, no llega las cotas de excelencia de un juego que, no olvidemos, se lanzó en una plataforma tan minoritaria como WiiU hace la friolera de ocho años.

El único punto negro que se le puede sacar viene, de hecho, de la conversión del juego para el formato híbrido. Y es que donde el juego hacía uso del tabletomando de WiiU y sus propiedades táctiles, Switch añade la opción de simular tu dedo con un puntero que se puede manejar con el analógco derecho si estamos jugando en modo dock, o con la propia pantalla táctil en modo portátil. Y todo esto a 60 frames constantes, con un control finísimo marca de la casa y una cantidad de contenido abrumadora, incluido un endgame tremendamente generoso. Sobresaliente.

Pero eh, que hay más, que este pequeño cartucho de repugnante sabor incluye un contenido accesible desde el principio y que no es ni una expansión ni una secuela, si no una especie de adelanto, o de experimento de lo que probablemente vamos a ver en la próxima iteración tridimensional del fontanero.

En Bowser’s Fury, Bowsy le pide el favor a Mario de que le ayude a calmar a su papá que está tan enfadado que está fuera de sí. Dejando a un lado lo tierno que me resulta este punto de arranque, lo que este juego, o subjuego, pone sobre la mesa es un mundo abierto con todas las de la ley. Nada de pequeños sandboxes conectados por un hub o un menú. Esto es un archipiélago donde podemos acceder a todos los niveles disponibles sin ningún tipo de interrupción proporcionando la posibilidad de acometer los objetivos en el orden que nos parezca, como en Odyssey, pero en este caso extensible a TODO el juego, y no solo a un escenario, y en el que la progresión del objetivo principal está sujeta a ir desbloqueando nuevas zonas que al principio están cubiertas por una especie de chapapote que iremos retirando a medida que vayamos obteniendo Soles Felinos y derrotando a Bowser en esos encuentros que ya pudimos ver en los trailers, tan reminiscentes de las películas de kaijus.

Corto pero intenso, Bowser’s Fury es un juego independiente que guarda toda la calidad que se le presupone a la franquicia pero, y aquí viene lo malo, baja de unos 60 frames estables en modo dock, a 30 en portátil. Y esto pone de relieve algo que a veces se nos olvida, que el hardware de Switch empieza a renquear y a sufrir con juegos exigentes en lo técnico, y cada vez tendremos que asumir sacrificios más grandes a la hora de disfrutar de juegos de cierta envergadura en nuestra portátil. A no ser, claro, que esté planteando una revisión PRO de Switch.

Pero esto, amiguetes, es entrar en el terreno de la especulación y de los futuribles. Lo que sí sabemos a día de hoy es que Super Mario 3D World sigue siendo excelente y que Bowser’s Fury es un juego de pleno derecho, aunque algo corto. Compradlo, repito, si nunca pudisteis jugar al original de WiiU, o si como un servidor, queréis volver a disfrutar de uno de los mejores plataformas de lo que llevamos de siglo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Super Mario 3D World + Bowser's Fury

0.00
9.7

Jugabilidad

10.0/10

Diseño Artístico

9.5/10

Diseño de Sonido

9.5/10

A Favor

  • El mejor plataformas 3D de la última década, con diferencia
  • Controles excelentes
  • Largo y super variado
  • Bowser’s Fury es un añadido estupendo y es accesible desde el principio

En Contra

  • Las partes táctiles en modo Dock están resueltas de aquella manera
  • Bowser’s Fury va a 30 fps en modo portátil