Análisis Sea of Stars

Análisis Sea of Stars

17 septiembre, 2023 0 Por Oscar Garcia
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No hacía falta una idea revolucionaria, solo una buena idea.

Este verano fui al cine a ver “Indiana Jones y el dial del destino”, y lo hice con la vana esperanza de retroceder en el tiempo a años más felices. Por supuesto James Mangold no me hizo promesa alguna de que eso fuera así pero si llamas a una película “Indiana Jones” sí que estas haciendo, en cierto modo, un acuerdo tácito con mi subconsciente para que tu a cambio de mi dinero me lleves de nuevo, aunque sea por un momento, a aquellas tardes que pasaba embobado frente al televisor viendo una y otra vez “el arca perdida”, “el templo maldito” o “la última cruzada”. Y durante los primeros minutos de la película esto casi fue así pero la ilusión se iba desvaneciendo a cada frame que pasaba por la pantalla. Yo lo que quería era ver una nueva aventura de mi arqueólogo favorito, pero tras 30 minutos lo que me encontraba viendo era a un sexagenario corriendo, como buenamente podía, de aquí para allá como el jubilado que quiere clavar la sombrilla en primera linea de playa en una veraniega mañana de domingo. Y la razón no es que Harrison Ford no esté ya para muchos trotes, que no lo está, ni que el mundo del cine se haya enrevesado absurdamente en exceso. Simplemente lo que pasa es que  mantener viva la llama de la nostalgia durante dos horas y media es algo que, al parecer, es muy complicado hacer. Y por esto mismo Sea of Stars se ha convertido en una, si no la mayor, de las sorpresas del año. Porque ha demostrado que, si se quiere, no solo se puede mantener viva la nostalgia durante dos horas si no que se puede convertir en una fogata que consigue prender durante decenas de horas.

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Y esto es así porque Sabotage Studio no solo se deja llevar por la nostalgia si no que la abraza con pasión y, como dirían nuestros amigos mejicanos, le hace “el delicioso”. Y lo hace de tantas maneras que en ocasiones resulta hasta obsceno. Lo hace con una historia sencilla, como las de antaño, donde los buenos son muy buenos y los villanos son muy malos. Lo hace con unos personajes que son puro carisma y no necesitan de un trasfondo trágico, ni oscuro, ni adulto para conseguir ser interesantes. Lo hace con un apartado gráfico totalmente magnifico y un nivel de detalle obsesivo, en palabras de mi compañero Jorge Cuadri, estamos ante el primer ejemplo del pixel art con raytracing y lo hace con una banda sonora llena de temas que se grabarán a fuego en tu cerebro.

Sea of Stars da un giro de tuerca al combate por turnos.

Pero sin duda alguna el mayor homenaje de Sea of Stars es una jugabilidad basada en el combate por turnos. Un sistema que año tras año se empeñan en dar por muerto y  que algunas compañías se emperran en intentar evolucionar a puñetazos a un sistema de juego que lleva más de 40 años demostrando ser infalible. Square, sin ir más lejos, lleva desde FFXII intentando colarnos su “evolución del combate por turnos” con resultados más que cuestionables. 17 años dando patadas al sistema clásico para terminar convirtiendo a sus últimas entregas en un remedo cutre de hack&slash para que ahora lleguen 20 señores de Quebec y les demuestren cómo hacer las cosas…Matsuda se revolvería en su tumba si no fuera porque aún está vivo. Tal vez empresas como estas, obstinadas en la necesidad de un cambio incensario, deberían de dar un paso a un lado y dejar sus licencias en manos de gente que en lugar de tener “ideas revolucionarias” simplemente tienen buenas ideas. Sabotage Studio coge el combate por turnos de finales de los 80 y principios de los 90 y lo remoza lo suficiente para que le sea cómodo y divertido al usuario del 2023. El uso de elementos activos durante el combate y la introducción de una pequeña capa de estrategia gracias a los candados elementales son pequeñas ideas que cambian por completo el esquema jugable y que a la vez  se siente como siempre. Es el azúcar tostado que hay sobre la guinda que corona el pastel.

El apartado artístico de Sea of Stars es deslumbrante.

Sea of Stars, y Sabotage, retuerce a tal nivel la nostalgia que nos consigue engañar  haciéndonos creer que no solo que este juego se ve y se juega como un juego de los 80/90, si no que consigue hackear nuestros recuerdos para que pensemos que todos los juegos de aquella época eran tan buenos como esté, spoiler no lo eran. Sabotage sí ha cumplido con su acuerdo con mi subconsciente, le he dado mi dinero y él me ha llevado de vuelta a tener 9 años y sentarme embobado delante de la televisión.

Sea of Stars

33.90 €
9.4

Historia

8.5/10

Jugabilidad

9.5/10

Diseño Artistico

10.0/10

Diseño de sonido

9.5/10

A Favor

  • Apartado artístico sin igual
  • El completo sistema de combate por turnos.
  • Su banda sonora

En Contra

  • Por ponerle algún pero, la historia es algo floja.