Mis primeros días con Switch

Ya han pasado 2 semanas desde que Nintendo Switch llego a nuestras vidas trastocando por completo, para bien o para mal, nuestro concepto de consola. En NoesPaisparaFrikis pensamos que 15 días han sido mas que suficientes para darle duro a esta nueva criatura del ocio electrónico y por ello hemos preparado un articulo muy especial. Esta escrito a 3 bandas por, ademas del que escribe estas lineas, por un lado el simpre genial Imposible Julín colaborador habitual de la web y ademas contamos con una visita muy especial, se trata del co-fundador y colaborador del podcast A LOS MANDOS  Enri o como se le conoce por las redes sociales ENROMER. Como podéis ver somos 3 personas con gustos dispares entre sí y que os vamos a contar nuestras opiniones de lo que nos ha gustado o lo que no en estos PRIMEROS DIAS CON NINTENDO SWITCH.

De cómo Switch me pilló por sorpresa.

Ante todo, una confesión: ni había seguido con entusiasmo las noticias sobre Switch ni pensaba comprarla hasta hace un mes (de hecho, pensaba gastarme ese dinero en PlayStation VR). Nunca he sido especialmente “nintendero” pese a tener varias de sus consolas (entre ellas la NES, con la que me estrené en esto) y asistí con desazón a los vídeos de Zelda Breath of the Wild durante el pasado E3. ¿Qué es lo que ha hecho que acabara comprando no solo la consola sino el mencionado Zelda?

La “culpa” la tienen las impresiones de diversos periodistas especializados que la probaron antes del lanzamiento y empezaron a alabar sus bondades. Fue entonces cuando me planteé que, puesto a comprar una pieza de hardware revolucionaria, igual me iba a dar más satisfacciones Switch que PS VR (de la que espero una futura rebaja para desembolsar). Su comodidad, potencia (no en vano es la portátil actual más puntera), compatibilidad con juegos de cualquier región, calidad de acabados, silencio, vibración con nuevos puntos e intensidades, opciones multijugador y varios de los títulos para este año (como Snipperclips, Super Bomberman R o Puyo Puyo Tetris) decantaron la balanza al final. Quiero jugar partidas locales con amigos ocupando el menor espacio posible, liándola donde nos pille, y quiero experiencias únicas cuando juegue solo. Zelda me proporciona esto último.

Aún no sé si Breath of the Wild me dejará poso o siquiera qué posición ocupará entre mis juegos del año; lo que sí sé es que me está dando momentos impagables descubriendo un Hyrule más extenso, misterioso e interactivo que nunca y eso bien merece la inversión. Jamás pensé que lo diría, pero fue probarlo y me convertí. Podría haberlo jugado en Wii U con una inversión menor (de hecho, la consola estaba también en mi radar) aunque he preferido invertir en futuro suponiendo que algún día podré emularla en Switch junto a otros sistemas como 3DS (otra consola que deseo).

Sea como sea, y puesto que no tengo intención de defender a ultranza la “magia” de Nintendo, corroboro que la consola no es perfecta. Puede quedarse congelada como otras (me pasó cerrando Snipperclips), tiene poca memoria interna (lo que obliga a comprar una tarjeta Micro SDXC), las baterías de sus diversas piezas dan para pocas horas de portabilidad, el dock araña la pantalla pase a las negaciones oficiales (en mayor o menor medida según el cuidado que se ponga: va desde lo anecdótico y apenas perceptible –mi caso- hasta rallones visibles) y el coste de salida (contando accesorios y juegos añadidos) es mejorable, algo a lo que tampoco ayuda la similitud de precio entre juegos físicos y digitales (un habitual en las tiendas digitales).

¿Recomiendo la compra? Aun con sus pegas, sí. Switch es inimitable y se avecinan títulos interesantes. A falta de ver si habrá más juegazos para un solo jugador, su gran baza son títulos con multijugador local. Si demandas esta experiencia, y especialmente si dispones de otro sistema más potente para juegos con acabado fotorrealista (como el PC o la PS4), puede ser una buena inversión. Yo, desde luego, después de las risas echadas con Snipperclips y de la abrumadora experiencia Zelda, aún no me he arrepentido.

 

 

 

 

Mis Primeros Pasos con Switch

Desde Wii, sacar una consola de Nintendo de su caja viene siendo parte de la experiencia. Con Switch esto cobra especial sentido viendo el packaging tan ordenado y tan pulcro, muy del estilo de la compañía nipona, que se va abriendo como un cuento desplegable revelando accesorio tras accesorio. Sin ir más lejos, mi mujer apodó a la consola durante sus primeros días en casa “Mr. Potato”.

Anécdotas conyugales aparte, notas en seguida el cambio de enfoque de Nintendo, al menos en lo externo. La consola tiene un acabado mate y “high-tech” que rápidamente la aleja de la familia Wii y su aspecto de plasticazo. Podemos decir que es menos juguete, más gadget. De aspecto más frágil, también. Los cacareados joy-con son ligeros como plumas y diminutos para mis torpes manos, con lo que me despido de jugar “desparramao” en el sofá, toca usar el grip y ser más ortodoxo. En cualquier caso, el tacto de los botones y sticks, que a primera vista son diminutos. Gran punto a favor es el raíl donde encajamos los joy-con, tanto en el grip como en la consola. Es metálico y hace ese “zip…cleck” que da tanto gustito al deslizarse. No tan buenas sensaciones he tenido con los straps, que no se enganchan tan suavemente como a uno le gustaría. El punto negro es el dock. Un trozo de plástico que se siente hueco, que para unir la consola a la tele hace un contacto medianamente extraño y que pese a estar diseñado con cierto tiento (esa puertecita para los cables, pulgares arriba) no deja de parecerme lo más revisable de la consola.

Tras encender la consola y configurarla, el menú por el momento es mondo y lirondo. Interfaz sencilla y lo más importante, rapidísima. En pocos segundos desde que enciendes el aparato ya estás viendo la pantalla de título de Breath of the Wild y cambiar de juego es casi inmediato.

La prueba de concepto capital, la que llevamos viendo en los anuncios y nos han contado en mil reviews, pasa con nota. Pasar de modo sobremesa a modo portátil y viceversa es sencillo y funciona justo como esperaba, sin ningún tipo de latencia o de decalaje.

Así pues, mis primeros diez días con Switch han sido justo lo que esperaba, porque es justo lo que nos han vendido. El concepto funciona, el concepto me gusta, y el aparato es, con sus defectos, bonito y funcional. Nintendo ya me ha vendido su hardware y ahora queda lo mejor, el software de la casa. Porque, afrontémoslo, por mucho que me guste este aparato, por mucho que esté disfrutando de Breath of the Wild, no veo a las third apoyándolo. Pero no me importa. Yo creo.

 

 

 

 

Viva la Magia

Ya que es un artículo de opinión, he de decir que la mía ha sido muy cambiante con respecto a Switch. En principio mi interés fue subiendo conforme se iban filtrando rumores sobre la nueva consola, después y pese a la desastrosa presentación que hizo Nintendo mi Hype alcanzo alturas estratosféricas para luego, tras ir escuchando como las thirds partys eran tímidas con su apoyo a la Gran N, volví a desinteresarme poco a poco con el producto. Mas  tarde y tras ir viendo videos de Breath of the Wild reservé mi consola y mi juego con cierto escepticismo por encontrarme ante un nuevo caso WiiU. Que equivocado estaba.

Tras recoger la consola del centro comercial de turno, lo primero que me llamo la atención mientras la metía en la bolsa fue la caja, no por sus líneas o por sus colorinchis  fue su reducido tamaño, poco más grande que la caja en la que me vino la PSvita.

Una vez en casa, cuando la puse sobre la mesa fue donde Nintendo comenzó su particular festival de magia. Tras abrirla lo primero que te topas es con la consola a la derecha y a su izquierda los dos Joycon, ningún otro objeto que estorbe a la vista. Sencillo, limpio, pulcro… todo lo que pudiera distraer la atención es colocado en una segunda bandeja. Lo importante es que es disfrutemos de ese primer impacto al ver la nueva criatura y hacerlo el día de salida es impagable.

Mi primer impulso fue coger esos pequeños mandos y al hacerlo me sorprendieron 2 cosas, primero la sensación de fragilidad que me dieron y en segundo lugar  aunque parezca contradictorio el tacto robusto y preciso que transmitían tanto botones como  joysticks. Pero es cuando cogí la pantalla, la consola en sí, cuando realmente te das cuenta de que POR FIN Nintendo ha adquirido la mayoría de edad en las consolas. El acabado mate del dispositivo , el tacto de la consola en tus dedos,  el peso, en resumen, Switch da una sensación de “robustez” que esta a kilómetros del aspecto de juguete que tenían tanto Wii como su hermana WiiU y que se alejan de esa apariencia de estar hechas de “plástico del malo”. Un acabado del conjunto que a mi parecer  ninguna otra consola de la marca nipona nos dio antes. Otra cosa ya es el Dock para su conexión al TV y carga, se podían haber esmerado más en su acabado, aquí si se aprecia que han escatimado en gastos y me da que pensar que va a ser lo primero que va a cambiar en las futuras revisiones de la consola, que malo es conocernos Nintendo.

La puesta en marcha del dispositivo no puede ser más sencilla: enciendes la consola, la conectas a tu Wifi, pones tu usuario y a jugar. No se tardan más de 2 minutos. Y en general esta rapidez  es la que rige el sistema. Arrancar un juego es un click y listo sin pesadas pantallas de carga o instalación. El hecho de pasar del modo portátil al modo TV es igual de rápido quitar y poner sin lag, sin retardos, es en una palabra: inmediato.  Y esa misma es la filosofía  también se aplica al cambio de los Joycon de su estado portátil al Grip para su juego en TV, se quitan y se ponen con suavidad y en ambos accesorios con un CLACK seco que da esa sensación, nuevamente, de producto realizado con mimo. Y ya que hablamos del Grip a mí se me hace incomodo en partidas largas (3 horas o así) y ya estoy pensando en comprarme el Pro Controler que según he oído por ahí es el mejor mando hecho hasta la fecha, por que lo de jugar con un Joycon en cada mano y tirado a la bartola en el sofá está bien los primeros días pero después ya pides algo mas “normal”.

De los juegos no voy a decir nada ya que solo estoy rascando la superficie de esa maravilla que es Zelda y apenas puedo apreciar todo su potencial, tiene gracia decir esto con más de 20 horas de juego pero es así. De este tema solo esperar que las compañías vean el potencial de esta consola y le den todo el apoyo que le quitaron a WiiU.

A todos esos “Hater” os tengo que decir que la consola no está libre de fallos como que el dock ralla las pantallas pues su cara interna debía de estar terminada en tela o que el Wifi tiene poca potencia, que es cierto que a nivel portátil es ergonómicamente justa o que los Joycon pierden conexión si no tienen visión directa con la consola (he sido víctima de ello en varias ocasiones). ¿Pero que consola no los tiene?

Estamos ante una gran consola, con una gran capacidad gráfica que si bien es cierto no hace sombra a sus rivales si que le va a permitir aguantar el tipo sin problemas, que hará de la versatilidad de uso su bandera y que ha conseguido que un descreído como yo al final se convierta a la MAGIA NINTENDO.

 

 

 

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